Mamá que pasa con la abuela. ¿La abuela está loca?

abuela-alz.jpg

Todos los miembros de la familia acaban afectados por el Alzheimer, incluyendo a los niños. Para un adulto, puede ser estremecedor ver cómo un ser querido pasa por las fases de la demencia, pero la situación puede ser aún más delicada para los pequeños, a los que les cuesta comprender por qué su abuela se comporta de una forma tan extraña o ni siquiera les reconoce. Los padres pueden ser de gran ayuda cuando tienen en cuenta sus sentimientos, les ofrecen cariño y apoyo cuando lo necesitan y cuando responden de forma sincera a las preguntas que hagan en casa.

Según la Clínica Mayo, estas son las preguntas más frecuentes que hacen los niños y así hay que responderlas:

¿Está loca la abuela?
Explíquele que el Alzheimer es una enfermedad. De la misma forma que los niños se resfrían y tienen dolores de barriga, los adultos pueden tener una enfermedad que hace que se olviden las cosas y actúen de forma diferente.

¿El abuelo ya no me quiere?
Si la persona con Alzheimer ya no reconoce a su hijo, puede que este se sienta rechazado. Recuérdele que la enfermedad hace que sea muy difícil recordar cosas, pero que su hijo es todavía una parte muy importante de la vida de esa persona enferma. Explíquele que el abuelo no está enfadado con él, y que realmente quiere hablar y jugar, pero que su enfermedad hace difícil que se comporte como antes. Aunque el ser querido no pueda responder, asegúrele a su hijo que está disfrutando de la conversación.

¿Es por mi culpa?
Si la persona con Alzheimer acusa a su hijo de hacer algo mal -como cambiarle el bolso de sitio o quitarle las llaves- puede que su hijo se sienta culpable. Explíquele que no tiene la culpa.

¿Tú también tendrás Alzheimer? ¿Y yo?
Asegúrele a su hijo que el Alzheimer no es contagioso y que la mayoría de la gente no lo tiene.

¿Qué pasará después?
Si usted está cuidando de la persona con Alzheimer en casa, prepare a su hijo para los cambios en la rutina. Asegúrele que le quieren mucho, pase lo que pase en el futuro, y que el comportamiento de la persona enferma no es intencionado, sino fruto de la enfermedad.

-Dígale a su hijo que es normal sentirse nervioso, triste o enfadado, y anímele a que hable de la situación abiertamente, que exprese sus preocupaciones, sus temores, y que haga preguntas sobre la enfermedad de su ser querido. Y recuerde que no hay preguntas tontas o equivocadas.

-La mayoría de niños son muy fuertes. Anímele a estar cerca de la persona enferma de Alzheimer, a que se sienten en la misma mesa, a que escuchen música juntos o que miren el álbum de fotografías.

-Aníme a su hijo a hacer un “libro de recuerdos“. Puede incluir fotos con nombres de los seres queridos, fotos de las vacaciones o incluso recortes o anuncios de los viejos tiempos. Las personas con demencia, incluso si no pueden participar en la conversación, recuerdan con frecuencia cosas del pasado, como letras de canciones o poemas de la infancia.

-Salga. Vaya a pasear con sus hijos. Siéntese al aire librem disfrute viendo correr a los niños.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: